martes, 8 de octubre de 2013

"LLeno de verso, vacío de fútbol"

River 0  - Boca 1


Muchas palabras antes, dura derrota después. (Gentileza LPM)


Los partidos contra Boca no se merecen, se ganan. Y River además de no ganar, perdió. Significa una gran desilusión para el hincha, que llenó el Monumental y como siempre no tuvo nada nuevo que demostrar, sólo seguir sorprendiendo cada día.

No será mi tema las situaciones de gol de tuvo River, mucho menos si el planteo del rival fue mezquino o generoso. Quiero dejar planteado en este espacio, algunos de los factores por los cuales para mí, el partido del domingo River lo pierde tácticamente.

Se cometieron errores. Podemos rescatar, y coincidimos con el técnico, que no hubo falta de actitud. River fue a buscar el partido, “puso” lo que había que poner. Pero es claro que con eso no alcanza, hacía falta juego y ese juego no apareció.

En la semana previa, Ramón Díaz fue claro: “Sabemos jugar este tipo de partidos”. No fue tan claro el domingo, es más, River jugó el partido que más le convenía a Boca. Tácticamente le regalamos el partido a nuestro clásico rival.

Fue claro que Carlos Bianchi mandó a Martínez bien cerca de Vangioni. Así llegó el único gol del partido. Se veía venir que el delantero de Boca iba a desbordar. Boca además, en esa situación demostró tener un 9 de área, cosa que más allá de las situaciones de gol, River nunca tuvo un delantero frente al arco. Fue muy poco lo de Boca, es más, el peor partido de Riquelme jugando contra River, mal Gago, y así todo, River no le pudo ganar.

No entiendo por qué Ramón pensó en Ledesma para este partido. La salida del medio-campo de River fue muy lenta, imprecisa, con pases cortos que no servían para nada. El doble cinco de Ledesma y Rojas ya cansa. No sirve. El partido se definía en la mitad de cancha, y nosotros se la regalamos. Lanzini no jugó bien, y entonces River se adelantó a los “ponchazos” y no por elaboración de juego. La más clara fue el cabezazo de Mora, justamente tras poder desbordar. River padeció una falta de ideas muy grande. Tuvo tiros libres y de esquina muchas veces en el partido. Jamás un jugador de River resolvió bien, ni apareció una jugada preparada. Todos centros al segundo palo, y nadie aparecía por ahí.

Quiero destacar el pésimo rendimiento individual de Carbonero. Todas las jugadas, absolutamente todas, las termina mal. Teo con un pase magistral lo dejó solo frente al arco y la mandó al lateral. Sin fuerza, sin desborde y sin categoría para jugar un partido como éste. Lo dije antes de empezar y lo repito también con el resultado puesto: No entiendo el cambio de todo el medio-campo, que había tenido un muy buen rendimiento frente a Lanús.

El mejor jugador de River para mí fue Teo Gutiérrez. Sale del área pero juega al fútbol. Se desmarca, algo que en River parece no existir. Toca de primera, busca al compañero bien ubicado. Puso pases gol, como a Carbonero y Vangioni. Sobre el final, Orión le sacó el empate. Mercado tampoco desentonó. Especialmente jugando de central en el segundo tiempo. El resto muy flojo.

Se perdió contra Boca. Y de local. Un papelón siempre. No me gustó nada el conformismo del técnico. Hay que hablar menos y jugar más. Explicar por qué juega Carbonero, que pasó con Fabrro. Basta de pelearse con el planteo rival y con los árbitros. Quedó lejos de la punta y ahora no parece el torneo algo alcanzable.

Quedamos muy calientes todos. Que me disculpen, pero estos partidos no se ganan “bien” o mal. Se ganan. Y River no lo ganó, y lo perdió. Por sus propios errores y sus falencias. Que comienzan en la semana con las palabras de más, siguieron en el partido con errores de concepto claros y enojaron más con la poca autocrítica del técnico y del plantel.

El técnico dijo que estaba contento y orgulloso. Yo por mi lado, tengo una calentura terrible, desilusionado y harto del verso.
Perdiste el partido que el hincha más quiere ganar. ¿Quién puede estar contento?



martes, 1 de octubre de 2013

"Te o" mereces. Gran triunfo de River

Lanús 0 - River 1


Así se festeja un gol en River. Sobre la hora Mercado para un gran triunfo (Gentileza LPM)


Lanús siempre es para River un partido muy difícil. Sobre todo de visitante. Resonaba todavía la goleada que sufrió el equipo de Ramón al final del torneo pasado. La tranquilidad de haber pasado de ronda en la Copa Sudamericana ayudaba. No tanto el rendimiento.

La noche de Lanús trajo la mejor producción de River en el torneo. Y de visitante de las mejores de los últimos tiempos. Triunfazo del equipo frente al siempre complicado Lanús de Barros Schelotto.

El primer tiempo de River fue lo mejor del equipo. Después de un sacudón a los dos minutos, el equipo se acomodó y tuvo al menos 6 situaciones de gol claras. Llegando los delanteros y también los medio-campistas. Dinámica, buen manejo de la pelota y sólido defensivamente. Y con un Barovero brillante, en esa primera pelota que tapa y en todas las veces que fue exigido.

Las claves de esa muy buena actuación estuvieron en la rapidez para salir del medio y el juego asociado. Lanzini, Vangioni, Mercado, Ferreyra y Teo, fueron siempre precisos. Faltó el gol, pero trajo alivio al corazón riverplatense ver jugar al equipo con ese juego y también con muy buena actitud. ¿Cuánto hace que de visitante, el arquero rival no se convertía en figura como fue Marchesín?

El segundo tiempo no fue igual, Lanús salió a jugar distinto. Y apareció de nuevo la gran figura de Barovero. River llegó mucho menos, pero no mereció tampoco perder. Los cambios no ayudaron mucho.
En los últimos cinco minutos, no llegó quizá lo mejor del partido futbolísticamente, pero si en la emoción. Teo comenzó a jugar su propio partido. El buen delantero que tiene River comenzó a exigir y jugar como se debe estos partidos. Quizá le falta forma y juego todavía, pero es bueno el Colombiano. Es guapo, es verdad que juega al límite, pero los jugadores como Gutiérrez son los que además de hacerte ganar partidos te dan campeonatos.

El gol de la victoria llegó después de una falta alevosa que sacó del partido a todo el equipo visitante. Se equivocó por primera vez Marchesín y Mercado convirtió cuando faltaba un minuto. Y se festejó como se debe, como una gran victoria. Hacía mucho que Lanús no perdía de local. Y no podemos negarlo, que ver derrotado y con esas actitudes tan poco deportivas a un impresentable como Barros Schelotto le da a la victoria sentido épico.

Las dos figuras de River fueron Mercado y Barovero. El arquero fue clave de nuevo. La gran figura que tiene este equipo partido tras partido. Mercado desde que regresó al equipo, está jugando sus mejores partidos en River. Hizo dos goles, más el que le anularon mal en Ecuador. Firme en la marca y además, proyectándose con claridad. Fue bueno lo de Lanzini, y no podemos dejar de ilusionarnos con el pibe Kranevitter. Tiene claridad, manejo, y hasta llegó a tener dos situaciones claras de gol.
Como siempre Balanta estuvo en buen nivel. Teo no pudo convertir, pero juega, molesta, exige y siempre es peligro para el rival. Es un gran jugador, esperemos que se siga poniendo mejor físicamente y convierta más seguido.

Lo más flojo, por el lado de Ponzio. Sigue en un muy bajo nivel.

Placer ganar así. Se lo merece el hincha y la historia. Ojalá pueda mantener este nivel y seguir peleando en todos los frentes. Se viene Boca, otro partido, otro clásico. Pero hoy disfrutamos estos 3 triunfos en una semana. Sin goles en contra y con momentos de buen fútbol. Y a quien hizo de la trampa y la “mala leche” un culto, ganarle y verlo así es un placer. Lo lamento Mellizo, pero Teo juega parecido a vos, pero tiene la banda roja, eso lo hace distinto.

Este partido anticipa los dos que a fin de mes se jugarán por las copas. Ojalá podamos jugar como este domingo. Como manda la historia, frente a todos, y en cualquier cancha, River se impone en todos los aspectos.
Igual, como siempre el domingo viene primero que nada y..., cueste lo que cueste…tenemos que ganar.

lunes, 23 de septiembre de 2013

"A carbón lento"

River 1 - All Boys 0

Sin jugar bien, Carbonero logró el gol del triunfo

Resonaba el papelón del primer tiempo contra un equipo llamado “Liga de Loja”. Más allá de la serie abierta, el hincha sufre estos atentados al prestigio de la historia de River.
All Boys llegaba al Monumental después de convertir 4 goles. Llegaba mejor y además es un equipo que siempre es difícil para River. Y además, con un arquero como Cambiasso que frente a River siempre es figura. Detalle no menor era también el estado físico del plantel después del viaje arduo a Escobar.

Ramón hizo cambios y puso un planteo más ofensivo que en Ecuador. El primer tiempo no fue bueno. River es un equipo muy largo. Con defensores que con mucha lentitud se pasan la pelota y mediocampistas que tienen que retroceder mucho. Arriba se corre mucho, pero no se generan situaciones. Le falta mucho juego a River, y sigue sin encontrar el técnico quien acompañe a Lanzini y Teo Gutiérrez. En ese primer tiempo, el peligro se generó por la derecha. Con un Mercado que se proyectó bien, y con Carbonero, desordenado pero llegando al aérea. Andrada tuvo una y no resolvió bien, pero tiene mucha actitud para generarse espacios.

En ese primer tiempo All Boys tuvo situaciones, no estaba firme la defensa de River. Pero sobre todo el medio-campo no presionaba. Mal partido de Rojas y de Ledesma. Lentos y jugando muy al límite en la entrega de la pelota. All Boys tapó la subida de Vangioni y presionó sobre la salida. Hay que reconocer que Maidana y Bottinelli jugaron un aceptable partido, pero tienen grandes limitaciones en el manejo de la pelota. Firmes en la marca y en el juego por arriba, pero muy mal con la pelota. Eso hace que la salida sea lenta y se “ensucie” mucho el avance hacia el campo contrario. ¿Son ellos los que tienen que salir jugando? Es una pregunta para cuando se plantean los partidos desde el cuerpo técnico.

En el segundo tiempo el equipo tuvo más actitud, fue más punzante en ataque. Mejoró algo Carbonero, estuvo más presente Lanzini y los cambios funcionaron. Ponzio entregó bien la pelota, fue salida más clara. Y el Malevo estuvo punzante, junto a Simeone que estuvo más movedizo. No fue una gran producción, pero termino con el gol de Carbonero justificando el triunfo. Mereció ganar ante un All Boys que solo vino a intentar rescatar 1 punto.

El primer tiempo de Teo Gutiérrez fue bueno, de lo mejor que hizo en River. Se tiro atrás, asistió, aguantó la pelota. Falta el gol. Por eso decíamos que falta encontrar el jugador que acompañe al colombiano y a Lanzini. Los pibes todavía no están para asumir la responsabilidad, y Fabrro es un misterio total su verdadero nivel. Si se recupera Mora ojalá sea el uruguayo el acompañante de los dos más talentosos que tiene el plantel, que son Teo y Lanzini.

Mercado tuvo un buen primer tiempo, pero salió lesionado. Bottinelli, nobleza obliga, jugó bien en defensa. Flojo el resto del equipo. Que hay que reconocer que no sintió tanto el desgaste físico como suponíamos. Es más, los que peor jugaron, Rojas, Ledesma y Vangioni, no habían jugado en Ecuador. Carbonero tiene muchas dificultades no sólo en sus movimientos, sino también en la capacidad de definir frente arco. Y creo que molesta a la gente su andar cansino y que hasta parece falto de actitud. Hizo el gol de casualidad, tuvo más que ver el acierto de Maidana en el anticipo que la definición del colombiano. Incluso en la primera jugada erró un gol imposible.

Es muy irregular el andar de River en el torneo. A 6 puntos del puntero, es poco, pero también es mucho. En el juego todavía falta crecer. Vienen dos partidos importantes, Lanús y después Boca.
El gol de Carbonero trajo tranquilidad, calmó ansiedades y silenció murmullos. Viene la revancha de la Copa. De la mano del colombiano, que no tuvo un buen partido, llegó el gol casi de “carambola”. A fuego lento va River, a carbón lento pudo ganar.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Embarraron todo

Arsenal 1 - River 1


Mercado convirtió su primer gol en River.  Entre Pompei y la mala actuación del segundo tiempo le empataron a River




Otra vez la misma historia. En la semana entre los periodistas y el mundo del fútbol, miraban de reojo y con cierta risa la designación de Pompei. Un impresentable árbitro que tiene un record de errores a favor de Arsenal en toda su historia como árbitro.

No nos queda otra que empezar por acá, porque es una historia que se repite en la gran mayoría de las fechas en contra de River. Otro partido que es perjudicado, ya que claramente el empate de Arsenal estaba en posición adelantada. Daba risa ver al técnico y a los jugadores de Arsenal quejándose de Pompei, su gran aliado en sus años de primera división.

Igual no nos quedaremos en el árbitro, River jugó en Sarandí para ganarlo y jugó para que se lo empaten. La lluvia terminó embarrando lo que pintaba para uno de los mejores partidos del River en el torneo. Lo tuvo que ganar, lo terminó empatando jugando un muy mal segundo tiempo.
River además de convertir un gol en el primer tiempo, tuvo situaciones para estirar la ventaja. El gol de Mercado llegó en el mejor momento de River. Presionaba, salía rápido desde el medio-campo y se mostraba sólido defensivamente. Pudo aumentar Lanzini tras gran jugada de Teo.

En el segundo tiempo todo cambió. River se mostró menos ofensivo, los cambios llegaron tarde y se perdió sobre todo el medio-campo. Además jugó condicionado el equipo por la cantidad de tarjetas amarillas que el impresentable  Pompei sacó.

En el segundo tiempo  se quedó sin fuerza en el ataque River. Teo se mostró muy solo y el medio estaba muy lento. Tampoco fue que Arsenal se llevó por delante a River. Pero le alcanzó para empatarlo en la lluviosa noche de Sarandí. River volvió a sufrir su falta de ataques profundos. Carbonero tiene que entender que no se puede jugar sólo 20 minutos. Después de un buen arranque el colombiano desapareció, mostrando una falta de actitud alarmante. Y hace que River no tenga proyección por las bandas y sus ataques se reducen a lo que pueda hacer Lanzini esquivando jugadores rivales.

River hizo todo para ganar. Pero terminó en la mediocridad que muestra últimamente de visitante. Un empate que lo deja muy lejos de la posibilidad de la punta del torneo.
Fue bueno lo de Teo Gutiérrez, y también sumaron Barovero y algo de Mercado. Lanzini jugó un muy buen primer tiempo, pero se diluyó demasiado en el segundo tiempo. Muy flojo para mí Ledesma. Si River quiere jugar de contra, necesita otro tipo de volante central. Muy lento en la salida, y haciendo los traslados dejando que el equipo contrario se acomode.
Me pregunto si Fabrro no estaba siquiera para entrar 20 minutos e intentar tener la pelota y Lanzini pase de media-punta. ¿Para qué lo trajimos al final? Me pregunto también si River tiene jugadores para jugar de contra-golpe.

Quedó bronca por que el equipo pudo ganar. Lamentablemente si en la semana se va a pedir plata a la AFA, es muy complicado ir ahora a reclamar que siguen equivocándose en contra de River. Es alarmante los puntos que a River le han sacado los árbitros. Pero sabemos que no tiene peso en AFA el equipo más importante del país.

Viene una semana de copa Sudamericana. El torne está lejos. River hizo todo para ganar, e hizo todo para empatar. En la lluviosa noche de Sarandí, entre Pompei y River le dieron un punto a Arsenal, el equipo histórico de Grondona.

domingo, 8 de septiembre de 2013

20 minutos de Fútbol Champagne

River 3 - Tigre 0

Manuel Lanzini la gran figura de la tarde. Definición de crack para el primero gol de River


Si hay algo que tiene Ramón Díaz es que sale rápido de las crisis. Tiene capacidad de los famosos golpes de efecto. El primero fue la clasificación a la próxima fase de la Copa Sudamericana. Un partido que estuvo lleno de discusiones pero que fue clave en el ánimo del equipo.

Con el ánimo bien arriba se llegaba al estadio Monumental a enfrentar a Tigre. Ya con otro esquema y con algunos otros apellidos. Dos delanteros, y con una propuesta distinta para un partido distinto.
Aparecieron los juveniles Simeone y Andrada. Y descanso para Mora y Ledesma. Regresaba Mercado y Ponzio volvía a su posición más natural.
River debía cambiar su imagen. Especialmente la capacidad de generar situaciones y sobre todo de convertir goles.

El primer tiempo de River fue pobre. Tuvo la pelota y marcó el ritmo del partido. Pero siguió con la falta de explosión de tres cuartos de cancha en adelante. Defensivamente estuvo bien el equipo. Se lo ve firme a River en su esquema defensivo. Casi no tuvo situaciones de gol en ese primer tiempo.
En el segundo todo fue distinto. Después de mucho tiempo River atacó hacia el arco del Río de la Plata. Y en ese segundo tiempo, como marca la historia, en ese arco apareció el mejor River del torneo.  Tuvo el equipo 20 minutos de gran nivel. Abrió el resultado con un gran gol de Lanzini. Jugada magistral del delantero de River. Que además fue la figura del encuentro. Encarando, teniendo la pelota y convirtiendo dos goles por primera vez en su carrera. Después de esa ráfaga de goles solo quedó esperar el final del partido. Tigre no fue rival en lo que quedó del partido y Ramón pudo hacer descansar a Vangioni y otros jugadores.

El equipo dominó todo el partido y fue efectivo en el segundo tiempo, con momentos de buen fútbol de la mano de Manuel Lanzini. La figura, que se debía un partido así con River jugando de local. Hoy es titular indiscutido Lanzini en este equipo. Buen partido de los dos juveniles delanteros de River. Hay que llevarlos de a poco y no apurarlos. Andrada y Simeone son dos grandes promesas. Ilusiona el futuro de los dos. Simeone mostró categoría al definir y buen rendimiento. Andrada no convirtió pero fue importante para el equipo. Tiene una virtud muy importante, sabe recibir de espaldas y aguantar la pelota. Además tiene muy buenos movimientos y es un delantero bien de área. Gran futuro. Ya había entrado muy bien en el partido contra San Lorenzo por la Copa, y hoy también fue importante.

Además de Lanzini, destaco el partido de toda la defensa y en especial de Maidana. Igual que el jueves el defensor se mostró seguro y fue salida clara para el equipo. Ponzio jugó en su puesto y pudo mejorar su rendimiento. Después el equipo acompañó. Sigue siendo dudoso el momento de Carbonero. Si bien Ramón lo alabó en la conferencia de prensa, el Colombiano no terminar de funcionar en el equipo. Esta vez estuvo más punzante pero sigue siendo muy frágil su aporte al equipo.

River ganó, goleó y en momentos gustó. De la mano de los pibes volvió al triunfo. Está lejos en el campeonato pero hoy había que ganar. Ramón dio otro golpe de efecto, salió de la crisis rápido y hay que seguir trabajando. El equipo tiene que mejorar. Hay que seguir buscando variantes para poder afrontar los dos torneos. Va a regresar Teo que ojalá aporte la categoría que falta en ataque. Los pibes tienen que ir de a poco. Ilusionan, pero despacio.

Ganó River, se sirvió un poco de Champagne y por 20 minutos llenó de alegría el Monumental. Lanzini hizo un gol a lo Messi, la metieron los pibes y la gente pidió a Barovero para la selección. Esto es River, esto es lo que tiene que pasar siempre.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Espanto táctico y robo total

San Lorenzo 1 - River 0

Herrera, el árbitro que robó un punto a River. Explicando a Barovero lo que inventó

¿Adónde va Ramón?


Hay mucha preocupación. Lo de ayer fue un espanto. Ver a River así duele. Y que disculpen los fanáticos de Ramón. También se equivoca y mucho. Un papelón táctico lo de River ayer. Superado por San Lorenzo en todos los aspectos. En esta primera parte voy a hablar del espanto, más adelante será hablar del robo. Porque también River en estas 5 fechas ha sufrido fallos arbitrales  en contra que lo han perjudicado. Pero que no se tape la realidad, antes de los robos, hablemos del espanto.

Si no fuera por Barovero, lo de ayer era una goleada histórica. No llegó al arco en todo el partido. No se puede decir más nada. ¡Espanto! Sin ideas, sin generar fútbol y sin alma. Jamás se asociaron los jugadores. No hubo sorpresa ni cambio de ritmo en todo el partido. River juega mal compañeros riverplatenses. Y es responsabilidad del técnico y los jugadores. Ayer volvió a demostrar que hay errores en la conformación del plantel. River juega sin laterales. Y ya todos los equipos se dieron cuenta. Buffarini y Verón se hicieron una fiesta por las bandas. Perdió el medio además. Ledesma muy lento e inentendible lo que pensó Ramón poniendo al juvenil Kranevitter.

Y los delanteros fuera de forma y del circuito de juego. Y es alarmante lo que muestra Fabrro. Ojalá cambie lo que muestra el jugador que proviene de Paraguay, hasta ahora es muy poco y con una falta de dinámica que preocupa.

River perdió con San Lorenzo por 1 a 0. Pero recibió una páliza táctica y estratégica. Insisto, si no era por la actuación de Barovero era peor. Sólo Balanta jugó un partido acorde a lo que es la camiseta de River.

Ramón Díaz es el alma de River, es el técnico más ganador de la historia. Pero tendrá que entender, y más después de ayer, que no es intocable. Tiene que cambiar. Le han traído jugadores que pidió, debe optimizarlos. Sino explicar porque trae a Ferreyra, Fabrro y Menseguez. El error de no dejar laterales en el plantel es suyo. Desperdicia a Vangioni y Ponzio. Tiene espalda Ramón, pero autocrítica y humildad. Trabajar y trabajar. Dejar de pensar que es intocable y que nadie le puede decir nada. Todos confiamos en Ramón, pero ha tomado decisiones que llenaron de dudas su trabajo en River. Ojalá lo pueda remontar, porque es el técnico que todos queremos que triunfe en River siempre.

Es urgente la recuperación de Aguirre para el equipo. Puede aportar movilidad, ida y vuelta y marca. Y encontrar los jugadores para acompañar a los delanteros también es clave.

Vayamos a la reflexión sobre el robo. No se recuerda que en 5 fechas River haya sido tan perjudicado por los árbitros. Papelón de ayer del debutante Herrera. Cobrando algo insólito en el penal perfectamente atajado por Barovero. Dudoso el penal que le dieron a San Lorenzo y  además un agarrón a Maidana, que comparando con el dado a Gimnasia en la primera fecha, este fue criminal. ¿Poco peso en AFA?, ¿Casualidad? ¿Los árbitros son un espanto? No sé cuál es la respuesta, pero lo han perjudicado y mucho a River. Fue bizarro lo de ayer.  El penal en La Plata, la mano del jugador de Colón, el penal a Carbonero en Mendoza, y hay más. Demasiado

Pero volvemos a repetir. River perdió por que es un espanto como juega. Además, le robaron 1 punto.
Hay que cambiar Ramón, estamos a tiempo. Estamos muy lejos de todo, se viene la Copa el jueves, hay que clasificar sí o sí.

NO hemos hablado mucho de jugadores, ni de táctica en este artículo. Es que el espanto del juego se nos llevó las mayores impresiones.



lunes, 26 de agosto de 2013

Preocupación total

River 1 - Colón 2

Dura derrota que llena de interrogantes al equipo 



4 partidos. 2 partidos perdidos y 1 de local. No son números solamente. Es el arranque de River en el torneo. Muy pobre y con niveles de jugadores que alarman a futuro. En los torneos cortos para salir campeón, podes perder como mucho 3 partidos y River ya perdió 3. Y recién se empieza.

La verdad que nadie esperaba que River perdiera frente a Colón jugando de local. La imagen del equipo frente a San Lorenzo por la Copa invitaba a soñar. Desde este blog jamás gastaremos palabras en hablar de merecimientos. Mucho menos decir que se jugó bien y no se ganó. No puedo dejar de decir que River ayer no ganó por que cometió errores. Más allá de mostrar un nivel aceptable en el primer tiempo. Así como Ramón Díaz fue responsable del partido del jueves, también hay desaciertos del técnico que tuvieron que ver en la derrota frente a Colón.

Por fin debutaba Gutiérrez y Ramón podía armar un equipo más cercano a su gusto. El nivel del primer tiempo invitó a soñar. Pero esto es fútbol, y en ese primer tiempo a River le faltó lo más importante, el gol. No tuvo explosión en la última parte de la cancha. Se repitió en el modo de atacar. La defensa y el medio-campo funcionaron bien. Mora se quedó sin fuerzas muy rápido. Igual cuesta entender la posición. Se metió muy dentro del área y obligó a Teo a bajar. Lo mejor de Mora siempre se vio desbordando y buscando al compañero. Hay que reubicar al uruguayo en la cancha de nuevo. Sobre todo porque Carbonero mostró una versión preocupante de su nivel y el equipo no tiene desborde. Teo mostró movilidad pero se notó su falta de fútbol.

El segundo tiempo fue totalmente distinto. Se desarmó el equipo totalmente y perdió la brújula. Se podrá argumentar lo físico y el desgaste fruto del partido por la Copa del jueves pasado. Se descontroló todo y se perdió. Después del segundo gol incluso pudo aumentar la ventaja Colón. River tenía la pelota pero nada podía hacer. Sin explosión como dijimos, y sin poder generar peligro verdadero. Sólo el descuento del final. Los cambios no sirvieron y algunos niveles individuales fueron muy pobres.

River tiene un plantel muy escaso. Por errores de dirigentes y del cuerpo técnico no hay recambio en posiciones claves. Hay que jugar dos torneos con 15 jugadores a lo sumo. Solo sobra algún defensor central y se espera el regreso de Martín Aguirre a la primera división. Después no hay más. Ayer Vangioni no podía más, Ledesma jugó solo un tiempo. Será muy difícil así. No hay laterales, Ponzio hace lo que puede y hasta ahora los nuevos, Carbonero, Fabrro y Ferreyra no demuestran nada bueno.

Lo perdió bien en el segundo tiempo. No tuvo ideas ni profundidad el equipo. La jugada del final es clave. Fue penal, pero River no perdió por culpa de Rappalini. Cuesta encontrar puntos altos en el rendimiento. Balanta el mejor y la entrega de Vangioni, aunque en el gol de Colón se equivoca en el cierre. Lo peor; Carbonero. Sin categoría y sin actitud.
Preocupa el nivel de Maidana. Preocupa que siendo el mejor defensor a Balanta le quede poco en River. Preocupa que el técnico haya dejado sin laterales el equipo. No se encuentra el acompañante de Ledesma. El estado físico de los delanteros preocupa y mucho. Y la falta de jerarquía mostrada por los refuerzos, insisto que es preocupante también.

Hay que encontrar variantes. Kranevitter empieza a ser una opción. Remarco el regreso de Aguirre a los concentrados que ojalá se dé pronto.

Después de mucho tiempo perdió Ramón en el Monumental. Derrota que preocupa y abre interrogantes. Hay tiempo, pero no se puede perder más.