Quilmes 1 - River 1
Final del fracaso 2013
Terminó el semestre de River.
Impresentable. Desde la dirigencia, pasando por el cuerpo técnico y llegando a
los jugadores. Nadie a la altura de River. Un torneo que fue un fracaso y pone
a River en la obligación de tener que hacer un muy buen torneo el que viene.
Todo mal hizo River. El único
atenuante pueden ser algunos errores arbitrales de las primeras diez fechas. El
equipo no ganó casi nunca, jugó siempre mal y además perdió con Boca. Jugadores
que habían tenido un buen semestre anterior, bajaron notablemente su nivel. Ejemplo
de esto son Vangioni, Lanzini y Balanta. El cuerpo técnico equivoco todo lo que
hizo. No sólo en los refuerzos, que no sirvieron para nada, sino que el equipo
mostró una falta de trabajo alarmante. No hubo trabajo en este River. Hubo soberbia,
arrogancia y una enorme incapacidad para dar vueltas situaciones contrarias
durante los partidos. Todo esto responsabilidad absoluta del cuerpo técnico.
Las llegadas de Fabrro, Ferreyra y otros, han quedado en la historia como
situaciones bizarras que ocurrieron en este River 2013. Ninguno rindió, y sobre
Fabrro que fue insistentemente pedido por Ramón, fue un fracaso total. Jamás
este jugador se tuvo que haber puesto la camiseta de River este muchacho.
Un equipo sin ideas y sin
identidad. Un fracaso total y que suena a ciclo cumplido. Sólo la espalda de
Ramón puede sostener este momento. Ningún técnico hubiera resistido seguir en
River. Igual, hay que hacer una fuerte evaluación y ver que debe ocurrir con
River en el 2014. El nuevo Presidente deberá sentarse con este cuerpo técnico y
exigir que cambien esta realidad de modo inmediato. Hay que trabajar más, tomar
buenas decisiones y dejar la soberbia de lado.
Por los errores cometidos entre
cuerpo técnico y dirigentes, River no puede darse el lujo de prescindir de
jugadores. No tiene variantes el plantel. Los dos refuerzos tienen que ser de
lujo y esperar que los juveniles que prometen puedan dar el salto. Y ojalá que
algunos recuperen su nivel.
No hubo ideas y tampoco
creatividad. Y los jugadores son grandes responsables de este papelón. Lanzini,
Ponzio, Ledesma, Mercado, Maidana y otros, son grandes responsables de este
espanto que armaron en el torneo y la Copa Sudamericana. Sólo se salvan el
mejor de todos que ha sido Barovero, y algo del juvenil Kranevitter en el
último tramo del torneo. Después ningún jugador de River estuvo por encima de
los 4/5 puntos. Teo fue un fiasco, pero se espera mucho más de él. Carbonero
tuvo dos buenas actuaciones al final del torneo pero no mucho más.
Defensivamente, si bien tuvo
pocos goles en contra, fue también muy flojo. En este partido final frente a
Quilmes, a River le patearon un solo córner en todo el partido y fue gol. Por
eso insisto que si hubo trabajo en la semana en el campo de juego no se notó
nada.
Se terminó, un empate lastimoso
para cerrar este fracaso. Un gol que casi no se grita, porque la identidad de
River pide otra cosa. El próximo domingo hay elecciones, empezamos los socios
por cambiar la cabeza de este club. Y de ahí para abajo, ojalá que se puedan
cambiar muchas cosas.
Lo único que queda, siempre, es
el hincha. El que se bancó todo, el que sufrió y casi nunca pudo gozar. La
camiseta, los colores y la familia riverplatense. Todo el resto, que nos verseó
diciendo que entendía lo que es River, nos mintieron. Nosotros, cada domingo,
en la tribuna y en la tele, somos lo que entendemos lo que es River.
Se terminó este espanto, fracaso
del principio al final. Un equipo pelado de ideas y de identidad riverplatense.
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Sólo la gente, la hinchada y el mundo River. Sólo ellos a la altura de la historia y de la camiseta |